Devocional

No Seremos Avergonzados

Una palabra cada semana para acompañarte, dondequiera que estés.

Ilustración de un pastor con su cayado y una pastora que acaricia una oveja, entre el rebaño, al atardecer sobre las colinas.

No Seremos Avergonzados

Pastora María Luz Guzmán · 25 de octubre de 2026

“Jehová redime el alma de sus siervos, y no serán condenados cuantos en él confían.”
Salmo 34:22

¿En qué o en quién hemos puesto nuestra confianza?

Sin duda alguna podemos poner nuestra confianza en Dios. Su palabra es confiable, estable y verdadera. “Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?”-Números 23:19

Si Dios ha dicho que él redime el alma de sus siervos, es porque lo hará. Y si él ha dicho que no serán condenados cuantos en él confían, es porque así será. El envío a su Hijo Unigénito, a Jesús para redimirnos, para salvarnos de la paga que nos correspondía por nuestros pecados. “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”-Romanos 6:23

¿Quienes somos sus siervos? Todos los que hemos reconocido la autoridad de Dios, y hemos escogido someternos a su buena voluntad y a la obediencia de su palabra.

Al someternos a su voluntad, es decirle a Dios, “Señor te creo, y confío en ti.”

Deposito toda mi confianza en Aquel que has enviado para salvarme y perdonarme de todos mis pecados. Creo y recibo a Jesús como mi Señor y como mi Salvador.”

Cuando ponemos toda nuestra confianza en el Señor, podemos descansar en su esperanza y no en nuestras propias fuerzas.

“y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”

Romanos 5:5

Cuando no ponemos nuestra confianza en Jesús, y tratamos de ser justificados por nuestras propias obras y nuestros propios esfuerzos, en lugar de recibir la gracia de Dios a través de nuestra fe en la muerte y resurrección de Jesús, quien tomó el lugar que nos correspondía a nosotros. Entonces, tropezamos, porque nunca podremos ser justos por nuestras propias obras, ni mucho menos por todos nuestros esfuerzos.

¡Jesús es nuestra roca firme, nuestra roca de salvación!

“como está escrito: He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída; Y el que creyere en él, no será avergonzado.”

Romanos 9:33

Oracion:

Padre, solo tu eres Dios, solo tu eres Señor. Gracias por amarme y por darme tu palabra que me enseña y me corrige. Gracias porque tu palabra me dice, “que no seré avergonzado cuando pongo mi confianza en ti.” Lo cierto es que tu nunca fallas. Gracias por Jesús que recibió el castigo que yo merecía, y a través de Su sacrificio en la cruz, puedo obtener el perdón por todos mis pecados. Ayúdame a depender de ti todos los días de mi vida y no en mis propios esfuerzos. Tu gracia me es suficiente.

En el nombre de Jesús, amén.

“Como nos dicen las Escrituras: Todo el que confíe en él jamás será avergonzado.”

Romanos 10:11

Compartir
WhatsApp Correo

Ver el devocional más reciente

Recíbelo en tu correo

Llega a tu correo cada lunes.

Un correo cada lunes con el devocional de la semana. Puedes cancelar tu suscripción cuando gustes.

¿Usas WhatsApp? Síguelo en nuestro canal.